Partimos del convencimiento de que en general no hay programas formativos buenos o malos sino alumnos con unas circunstancias y unas necesidades u otras de formación. En este sentido analizamos previamente dichas necesidades formativas de cada caso e informamos y orientamos al interesado sobre los programas, de los que conociendo sus peculiaridades, mejor satisfacen sus expectativas de formación.
|